Siempre he sido de la idea de que los libros son quienes nos eligen, no nosotros a ellos. Podemos tener una lista pendiente de libros por leer, pero así sigamos llenándola con títulos, comprando o leyendo a la fuerza, jamás terminaremos si es el libro quien no quiere. Siendo así, La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, llegó a mi vida ya pasada una relación y su respectiva separación, siendo inevitable comparar las vidas de los protagonistas Tomás y Teresa con la mía.

«Las Pléyades», Max ERNST. 1921.

Volviendo al tema del libro, o a los temas (política, amor, celos, libertad, existencia), que podemos apreciar, pero sobretodo, amar y sentir en siete partes muy bien divididas, que exploran el punto de vista de Tomás, el de Teresa, el de Sabina —amante de Tomás—, Franz —amante de Sabina—, y Tomás y Teresa juntos, y el de todos paralelamente.

El amor, como lo entendemos, o como se ha entendido, es dos personas que se aman y deciden pasar la vida juntos pase lo que pase. Aquí vemos en Tomás, un médico soltero que nunca pasa la noche con ninguna mujer, para él, el verdadero amor es desear pasar la noche con una mujer, el dormir con ella, que en nada influye con sólo querer sexo, cosa que es meramente cierta. Tener una relación romántica con alguien y querer acostarte con otros en nada cambia el amor que se siente hacia la pareja, en este caso Teresa, quien llega a la vida de Tomás sin avisar y se instala en su vida de manera espontánea, causando en Tomás un cambio drástico en su vida, amándola demasiado, pero no impidiendo que se siga viendo con otras, en especial con Sabina, lo que causa en Teresa unos celos enormes, creando en ambos una relación infernal donde nadie se soporta, pero no pueden vivir sin el otro.

Pero es que para Tomás, en su concepción del amor, separar el sexo con Sabina —o con otras mujeres— con la vida que tiene con Teresa, es innecesario, puesto que para él, hay lugar para todas en su vida. Y sin querer entrar más con detalles del libro, que es sumamente filosófico, I couldn’t help but wonder, ¿por qué se nos ha hecho tanto daño al enseñarnos que debemos vivir en una relación monogámica sin entender que el humano es un ser capaz de amar a más personas al mismo tiempo?

Lo que para muchos es una mera fantasía, estar con dos personas o más a la vez, amarlas, para otros es una realidad. También para los primeros, pero a escondidas, creando celos en sus parejas, peleas innecesarias, en muchos casos divorcios y traumas en los hijos. Hay quienes pueden estar monogámicamente, pero, ¿por qué privarse de la naturaleza? ¿Por qué negarnos a la bella oportunidad de amar y ser amados por muchas personas? ¿No es acaso el amor tan hermoso que merece ser vivido? Y, como toda energía, dejar que fluya y fluya, para que no se concentre tanto que llegue a explotar.

Como a Tomás, el hecho de estar en una relación con Teresa, no le impedía tener su relación con Sabina, su amante favorita, y siendo Sabina la relación con quien podía ser él mismo, con quien la ridiculización no existía, esa clase de relaciones que sólo entre amantes se tiene porque para ellos, no existen los secretos. Para los amantes, la realidad es la suya, ellos dos —o más—, y sabiendo que pueden existir otros, sabiendo los movimientos de cada uno, los pensamientos, y los sentimientos. En los amantes está el amor sincero, el amor desinteresado, amor que acepta al otro con defectos, sin intentar cambiar algo, porque justo así son dos amantes, se aman sin importar el qué y aprovechan el tiempo en amarse porque saben que en cualquier momento todo puede acabar. Las relaciones con la pareja oficial son mentira sólo porque no se habla con la verdad de lo que se quiere, se tiene miedo de perder esa persona que es especial para uno, pero no los aceptan tal cual como son.

Entre otras caras del amor, también está el amor a nuestras ideas, a nuestros principios, y el amor a nuestro país. Una parte importante del libro es cuando, ya entrado el maldito comunismo, Tomás comienza a escribir una carta sobre los responsables de esto comparándolo con el mito de Edipo, quien se quitó los ojos al enterarse del horror que había causado. Esto hizo que las autoridades trataran de intimidar a Tomás, cuyo nombre era importante en Praga y era uno de los mejores médicos, obligándolo a firmar un escrito donde ponía al comunismo como lo mejor, a lo que Tomás se rehusó, ocasionando que se le quitara su permiso para ejercer su profesión, obligándolo a buscar cualquier trabajo para subsistir.

Y es ahí donde también entra el amor que le tenemos a nuestro país y a nuestras ideas, a nuestra ética. ¿Cómo es posible que haya gente que se quiera unir a cierto régimen sabiendo que están causando tantísimo daño a la gente, al país? ¿Es posible dormir sabiendo que diario mueren cientos de personas? ¿Cuánto valen nuestros principios como para aplaudir como foca ante cada pendejada sólo porque es el líder del movimiento quien habla y quieren quedar bien con ellos para tener más dinero, mejores posiciones? ¿De qué sirve el dinero, a qué sabe, cuando se ve que hay tanta gente sin trabajo, con hambre, con familia, sin salud? ¿Qué se siente cobrar por hacer nada, sólo por lamer huevos, mientras que hay gente que trabaja más de ocho horas al día por una mínima cantidad? ¿Realmente vale la pena el dinero por la destrucción de un país? ¿De una sociedad? Pregúntate: ¿Sería capaz de venderme a cambio de un puesto sabiendo que lo que está pasando va totalmente en contra de mis ideales y principios? Si la respuesta es «no», aplaudo tu convicción y amor por tu país y por ti mismo, pero si es «sí», me da lástima que la corrupción haya llegado a tu ser.

Este libro debería ser leído a principios de los veinte, cuando apenas estamos experimentando el amor y conociéndonos, pero también para saber cuánto estamos dispuestos a hacer y dar por mantener nuestra libertad. Libertad para amar, para pensar, para expresar, opinar. Libertad de existir.

Libertad de ser.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.