23 febrero, 2014
Con este post termino una padre etapa en la que descubrí que puedo escribir historias y contarlas de una manera natural y placentera sin caer en lo vulgar, también es una etapa de cierto dolor porque estos tres posts han sido por y para una persona en especial, alguien que me los pidió y que quiero mucho. Aquí está el final, y está dedicado a ti. Gracias por haberme incitado a escribir, por creer en mí y por hacerme creer en mí.
Espero les guste este final, debo admitir que fue el que más trabajo me costó, me enamoré de estos dos chavos y me costará desprenderme.
***¡¡¡Por favor, si eres de mente cerrada, homófobo, o simplemente no sabes lo que es una lectura erótica, abstente de leerla y por ley, supongo, tengo que decir que esta es una entrada (18+) o según dicte la ley en tu país!!!***
Enjoy it!
-Me gustó mucho la película, pero me gustó más hacer las compras contigo. Te digo, todo esto es nuevo para mí. Ya sé que para ti no pero siento muy bonito de estar aquí y ahora. Contigo –le digo sinceramente-.
-Lo sé, mi cielo. Yo igual me divertí. Tenía tiempo que no me sentía así. ¿Por qué no dejas las cosas en la cocina y mañana las acomodamos, tengo muchas ganas de acostarme.
Puede notar un ligero rasgo de preocupación en su rostro y accedo a su petición. Nos dirigimos a la recámara, parezco chango detrás de él con los brazos sobre sus hombros y todo pegostle, enciende las lámparas de noche, se ve muy bonita nuestra habitación. ¿Nuestra? ¿Qué estoy diciendo? De él nadamás, aún no me dice que viva con él. De hecho no sé si lo haga, siempre se cansan de mí, quizá los harto, una vez un chavo con el que salí me dijo que era muy infantil solo porque lo quería besar en la calle, lo que pasa es que no me da vergüenza ser quién soy y los demás no me están dando ni un solo peso así que puedo hacer lo que se me dé la gana, en fin, la cama se ve muy rica y la ropa con la que la tendí en la mañana se ve muy hogareña, el entra al baño y yo me dirijo a la ventana, qué hermosa es la ciudad de noche. Las luces de los edificios, cuántas personas habrá ahora dándose un beso o dándose entre ellos, cuántas hay sin nadie que los quiera pero ellos queriendo a alguien, las luces de los carros a toda velocidad, sintiendo el aire en su cara y viviendo al máximo, la música a todo volumen y cantando con los amigos, ha de ser una sensación muy llena, quizá no lo haya experimentado, aún, pero en este momento me siento pleno. Siento que sus brazos me rodean, y me besa la nuca.
-¿Qué tanto piensas, mi vida?
-Nada y todo. Todo y nada. En la vida, en lo bella que puede ser para unos y lo fea que es para otros. He tenido ambas vidas, la bella y la fea pero ahora me siento en un nivel desconocido que sobrepasa la belleza, me hace muy feliz estar a tu lado. No tengo miedo de decírtelo porque es verdad y estoy seguro. No me arrepentiré después. Quiero que sepas que cada “te quiero” mío, es verdadero y que te lo has ganado. Que cada vez que duermo, pienso en ti y pido a Dios o a quién sea porque estés bien, porque estés feliz, sano, y que tengas una vida junto a mí, lo hago siempre. Jamás me olvido de ti –le digo muy feliz, incluso llego a sentir un nudo en la garganta. Creo que chillaré-.
Ahora es él quien responde con un beso, un beso hermoso como nunca lo había sentido, me llena de alegría este momento, su lengua jugando con la mía y sus manos deseando mis piernas y mis nalgas, siento su erección en la creciente mía.
-Mis briefs negros ya están húmedos y mi verga arde de deseo por ti, pero mi corazón todavía no sabe cómo latir.
-Ya lo hará. ¿Quieres aquí o adentro? – no lo dejo responder.
Me agacho y desabrocho su cinturón y le bajo el pantalón y sus briefs, y miro su pene, erecto y delicioso, su olor me desinhibe, lo sujeto y lo empiezo a masturbar, lo introduzco a mi boca y mi lengua se alegra de tenerlo en casa y empieza a jugar con él como amigos de la infancia en un jardín. Oigo sus gemidos y me toma de la cabeza y me empieza a dar por la boca, me cuesta respirar pero me acostumbro y me gusta la sensación. Mis ojos lloran pero sigo tragando hasta donde él quiera, quiero que me ordene todo lo que quiera. La saca de mi boca y me alza, me besa con mucha fuerza, con coraje diría yo, me muerde los labios y me sangran un poco. Me sorprende. Me baja los pantalones, me voltea y me toma por la cintura. Me penetra muy fuerte. No me da tiempo de pensar en nada más. Algo tiene y no me lo dice, se está desquitando conmigo. Me duele mucho y cada vez es más fuerte y rápido. Intento respirar profundo pero me duele mucho, no me lo esperaba. Grita. Gruñe. Llora. Siento que se viene. La saca y me abraza. Yo estoy llorando también pero lo abrazo, aún con dolor, aún con miedo, lo abrazo, porque me necesita. Es un niño ahora, llora como jamás pensé que él lloraría. Lo abrazo y estoy con él.
Termina de llorar y me pide perdón. Lo sigo abrazando y lo ayudo a levantarse. Lo llevo a la cama y lo acuesto. Le quito los zapatos y la ropa. Ahí está desnudo, vulnerable, su cuerpo que aunque a él no le gusta, para mí es perfecto, lo adoro. Busco una ropa cómoda para ponérsela pero no encuentro, sigo buscando y pues aunque sea un short y una playera. Lo visto y ahí sigue con la mirada perdida. Me acuesto a su lado y lo abrazo, lo beso en la mejilla y me recargo en su pecho. Me abraza también.
-Vida –se le quiebra la voz-.
-¿Qué tienes, mi amor? ¿Qué pasa? Cuéntamelo, por favor. Aquí me tienes, para eso estoy, para eso me elegiste. Para que te escuche, para que sea tu amigo, tu consejero y cómplice. Dime. No quiero verte así.
-Tengo una enfermedad muy rara la cual ha estado haciendo que mi sangre se enferme, no es ninguna ITS pero los doctores no me dan mucha esperanza de vida, ni siquiera la conocen. ¿Cómo le hago ahora? ¿Cómo imagino tener un novio? ¿Una familia contigo si sé que me voy a morir?
Me congelo. No me esperaba esa noticia. Mi felicidad naciente eclipsada por una enfermedad rara de la que no se sabe nada. Mi amor, mi vida, mi futuro. Me aferro a él, más fuerte que nunca, más necesitado que nunca, no quiero, no quiero. ¡NO QUIERO! Empiezo a llorar y el llora también, le digo que lo amo y llora más, lloro más. Lo tomo de la cara y lo beso. Lo miro a los ojos.
-Mientras esté a tu lado vamos a luchar, no sé lo que sea pero no voy a dejar que te me vayas, ¿me escuchaste?
-Sí, ¿y tú crees que no es difícil para mí? ¿Que no lo he pensado?
-No sé, pero tú no te rindes. Voy a estar contigo, pase lo que pase.
Me mira y me besa, ahora con un profundo amor y sentimiento, nada comparado a hace rato.
-Perdóname por hace rato. En verdad, lo lamento. Fue mi forma de quitarme el coraje. Perdóname –me hace un pucherito-.
-No. Mi hombre no tiene que pedir perdón. Ni siquiera a mí. ¿Entendido? –le dije lo más fuerte que pude-.
-Sí, mi amor. Ahora, si me dejas, quiero hacerte el amor, hacértelo como si fuera la última vez.
-Ven.
Se pone encima mío, me quita la playera y quedo desnudo, mis pezones están erectos como mi pene. Empieza a besarme, primero la boca, luego el cuello, lo lame. ¡Oh, esa lengua que tiene! Se baja a mis pezones y los chupa tan hermosamente, tan perfectamente que me empiezo a arquear y aprovecha para empezar a estimularme con la mano, ¿tanto puede conmigo? Quiero masturbarme pero no me deja, con su otra mano sujeta las mías, impidiéndome darme placer pero para ser honesto, esto me da más.
Baja su lengua por el abdomen y llega a mi pene y se lo mete a la boca como solo él lo sabe hacer, la centralita de mis nervios no sabe a cuál jefe hacerle caso, y se van turnando las terminaciones, es un mar de placer, de aquí a allá, y de regreso, siento que me vendré pronto, pero ni para decirle porque no me va a dejar hacerlo, solo respiro profundo y me contengo. Ay, no. Me está lengüeteando el ano, ay, no puedo más. Qué delicioso lo hace. ¡HEY! ¿Por qué para? Se recuesta y me pone sobre el pero invertidos, mmm, se la empiezo a mamar y el me lo sigue lamiendo. Tener sexo es asquerosamente delicioso, pero hacer el amor es inmensa y deliciosamente inexplicable, cada terminación nerviosa se conecta a cada punto de tu cuerpo dándote un completo éxtasis de sensaciones.
Siento el precum salir y su sabor, saladito, eso me prende más, el mío ya salió desde hace rato pero no he podido tocarme. Siento sus dedos entrar y salir, al parecer ya casi estoy listo, cual pollo a punto de rostizar, no sé por qué de repente me vino el pollo a la mente, tengo mucha hambre. De mientras como lo que hay, y qué delicioso sabe.
-Listo –me dice y me da una nalgada-.
Pone mis piernas en sus hombros y me empieza a penetrar, no sin antes haberse puesto el condón y más lubricante, aún me duele pero el dolor es lo de menos comparado con todo lo que siento por él, el amor que le tengo hace que todo dolor desaparezca. Entra. Deliciosamente suave, siento el amor con el que me lo está haciendo, nos fundimos, somos uno. Pienso en el futuro, me detengo. Pienso en el presente, eso. En lo que estamos viviendo, en lo que la vida nos tiene preparado, en que no dejaré que se me vaya antes de tiempo, le daré la fuerza para que se quede, para que luche. Uno nunca sabe quién se irá primero, quizá sea yo el que se vaya primero, en caso de, le diré a Dios que me deje traerlo para estar con él por la eternidad, sin envejecer, siendo jóvenes por siempre. Lo amo. De eso estoy seguro. Me penetra tan rico, nos vemos a los ojos. Nos amamos. Le sube a la intensidad y yo al placer, me pide que gima y lo hago, pero no porque me lo haya pedido, sino porque estoy disfrutando hacer el amor, es algo nuevo también. En menos de un día he aprendido, conocido, experimentado tantas cosas nuevas. Le pido que suba la velocidad y lo hace, es totalmente diferente la sensación cuando estás con quien amas que con quien solo tienes sexo, se disfruta más con quien tu corazón se está involucrando. Todo se conecta. Todo siente.
Se pega más a mí pero se detiene, me sostiene por la espalda y me empieza a levantar, se sienta y yo también, lo abrazo y empiezo a moverme de arriba para abajo, pequeños sentones, lo veo disfrutar y eso me gusta más. Me abraza también y así nos estamos, juntos, moviéndonos, amándonos, besándonos, siendo uno solo, le digo que lo amo y me dice que él también. Me empiezo a mover más, ya estoy por venirme y le digo que lo tenemos que hacer juntos. Lo tomo de las manos y empiezo a hacerlo más rápido hasta que ya no aguanto y me vengo sobre él y el dentro, y juntos, de la mano, nos vamos a volar por el espacio, negro, rosado, azul, no sé, es tan maravilloso volar junto a él. Siempre a mi lado, siempre a su lado. Completa relajación. Quiero hacer el amor por última vez todas las noches, no hay nada como hacer las cosas sabiendo que puede que sea la última vez que las hagas, las disfrutas más, las cuidas más, las amas más, satisfacen más. Uno nunca sabe cuándo será nuestro último suspiro y respiro, cuándo será la última vez que diremos “te amo”, que diremos “te extraño” y se lo digo, le digo que lo amo, una y otra vez, y quedamos dormidos.
Qué sed tengo, me levanto con el máximo cuidado para no despertarlo. Al regresar a la cama me llevo el susto de mi vida. Jamás podré olvidar este momento, mi amor, recostado como lo dejé, no se movió en todo el rato, no mueve el estómago como si respirara, me espanto y me quedo congelado, reacciono rápido y lo muevo, lo muevo duro para despertarlo. No se me ocurre más que echarle el agua en la cara. No me puede estar pasando esto, no, no, no, ¡NO!
-¡Maldito! Me espantaste –le digo dándole unos golpes cuando por fin se despierta-.
-¿No te había dicho que soy de sueño pesado?
-No imbécilo, no me habías dicho –y lo abrazo como jamás lo había abrazado-. Pensé en qué hacer en caso de que tú… de que tú… No, no quiero pensar en eso ahora, ahora solo quiero estar así a tu lado. No me dejes.
-No lo haré –me dice y me besa en la frente-. Ya durmamos amor, que mañana nos tenemos que levantar temprano. Te quiero llevar a un lugar que espero te guste.
-Contigo a donde sea.
Lo beso y me recargo en su pecho, claro que después me tendré que mover para no incomodarlo pero de mientras así, juntos, viviendo cada segundo, amándolo cada segundo.
FIN (?)
Final abierto. Ódienme. Espero les haya gustado y espero sus comments ya sea por aquí o por Twitter.
Escrito desde un solo punto de vista por respeto a una persona muy especial para mí.


Deja un comentario