4 mayo, 2014

Estoy de vuelta. Por primera vez trataré un tema político socioeconómico.

Debo dejar en claro que este es un escrito apartidista, es mi manera de pensar y no quiero insultar a ciertos sectores, por lo que si crees que te ofendo, pido una disculpa de antemano.

Este post se iba a titular «Me das Peña, México» pero cambia la temática de títulos que he venido manejando, y nada es más fugly que la verdad.


En Facebook sigo la cuenta de una revista de sociales muy importante del país; en ella publican mucho sobre la vida del Presidente y la de su familia. En varias ocasiones he leído los comments de los demás lectores y solo se pueden leer mensajes de odio, deseos de muerte, de intolerancia, de un sin fin de malos deseos para éste y su familia, incluso hasta para todos los que salen en las diversas publicaciones por ser ésta una revista de la editora de la mayor televisora de América Latina.
Y entonces me pregunto cómo puede caber tanto hate en la vida de una persona y plasmarlo en letras, cabe mencionar que hasta son cobardes por no publicarlo con su nombre verdadero y con un automóvil, alguna actriz o algún santo como propic.

Mexicana, Mexicano, yo como tú quiero un mejor país. Quiero sentirme orgulloso de decir que soy mexicano -cosa que sí estoy y lo digo con orgullo- y no avergonzarme de los problemas de inseguridad que vivimos, el problema del desempleo, del hambre, de salud, de limpieza; como tú, quiero que estos problemas se acaben, quiero un México seguro, un México donde nadie se preocupe si sus hijos llegarán a casa o si tendrán para comer, lo quiero. Pero, ¿qué estás haciendo para cambiar esto?

Por años, el pueblo mexicano ha sido oprimido porque así le gusta. Te quejas de la delincuencia, pero te callas al ver una injusticia. Te quejas del hambre de los pobres, pero no compartes tu comida. Te quejas del aumento de precios, pero no consumes menos. Te quejas de la gasolina, pero sigues usando tu automóvil hasta para ir a la tienda de la esquina. Te quejas del sistema educativo, pero sigues copiando los exámenes, comprando títulos, sobornando profesores, pidiendo las tareas, faltando a clases y sintiéndote más que los profesores. Te quejas -burlas, mejor dicho- de la pronunciación del Presidente cuando habla en inglés, pero, ¿acaso has buscado la oportunidad de aprender otro idioma? Te burlas de que su libro favorito es «La Biblia» cuando lo único que lees en la semana es la revista de tus actores favoritos. No lees, no piensas. Te da flojera. Si no entiendes una palabra extranjera, la saltas o dices «Como se diga» con tal de no leer y razonar. Dime cuántos libros lees al año, de lo que sea, pero dime. Prefieres ver la televisión los fines de semana, el fútbol. Seguir patrocinando a once hombres estúpidos que corren tras un balón. Ellos son millonarios gracias a ti, televidente, que prefieres ver un partido a conocer las noticias de tu mundo; aprender un idioma -o por lo menos mejorar el tuyo-; viajar a un lugar cercano y conocer, explorar; iniciar un curso de algo que te pueda ayudar a autoemplearte. No. Estás sentado, con tu cerveza a un lado y tus gorrones también, despreocupado de la vida.

Religión, fútbol y televisión. Haciendo más parásita a la población desde hace generaciones. El creer que un Dios, cuya existencia no está comprobada pero tampoco descartada, te enviará dinero cada quincena para que nada te falte; que prefieres creer en Él antes que en ti mismo, que dudas de ti pero no de Alguien más; que vas a pedir milagros que la ciencia te va a resolver; que tienes una fe ciega en Algo más, ¿por qué? Porque no te gusta pensar. No te gusta trabajar, «Dios así lo quiere. Ya me mandará algo.» y mientras lo dices sigues viendo la telenovela y comiendo, engordando y luego te quejas de tu obesidad.

Quieres que todo te lo dé el Gobierno, y por todo es TODO. Quieres solo estirar la mano y que te sea dado, por eso te enojas cuando no se te da. Pero, ¿qué haces para ganártelo? No hay mejor forma de ganar dinero que el auto empleo. Ser tu propio jefe, establecer tus ventas mensuales. Saber administrar un negocio. Aprovechar lo que tienes para tener ganancias. Si te pones a trabajar, tendrás dinero y ya no necesitarás de los programas sociales, que en mi opinión, son un fomento para tener al pueblo igual de parásito. Personas que ya no trabajan porque se conforman con su «Oportunidades» y «Seguro Popular». Se indignan si les ofreces trabajo en casa, como si los ofendieses. Por eso muchos defienden a López Obrador, un loco separatista. Porque seguirá fomentando su parasitismo, su amor a los pobres, su lucha contra el capitalismo y los monopolios y demás utopías que son solo eso, utopías.

Un país necesita empresas, inversionistas, así tengan que privatizar el petróleo y no me salgas con que «el petróleo es nuestro». ¿Cuándo has tenido petróleo? Hazme el favor. Si una empresa aporta dinero a un país, se crearán empleos, y al crear empleos más familias tendrán nuevos ingresos, mejorarán su calidad de vida. ¿Has pensado en eso? Te quejas de las Reformas pero apuesto que no las has leído, solo te quejas porque tienes boca, y dedos para tuitear, y por convivir. Las empresas son las que mueven un país, sin ellas, un país es nada y al igual son la principal fuente de ingresos en los hogares, por eso mismo se debe permitir la entrada a empresas extranjeras y a la vez, apoyar la creación de PyMEs para mejorar el PIB per cápita y por lo tanto el Nacional.

Otro tema que quiero tocar es el de «la Prole». Te ofendes, te indignas con RT pero, ¿acaso nunca has llamado naco a alguien? ¿O dicho gato, guarro, indio? Obvio sí, todos lo hemos hecho. Bien sabes que un RT no lo tuiteaste, solo compartes el pensamiento. Y es verdad, «[…] solo critican a quien envidian» [sic] No me digas que no te gustaría tener el poder que se tiene siendo Presidente o miembro de su familia, es obvio que sí. La envidia es buena si sabes cómo manejarla, si la usas como impulso para conseguir lo que quieres, como ambición para ser mejorar, para trabajar hasta lograr tu propósito, pero no si la usas como medio para sacar todo hate desde la comodidad de tu sofá mientras ves el programa de Laura Bozzo. ¿Qué ganas? Solo haces coraje en lugar de progresar porque estoy seguro que ni Paulina ni ningún otro se mortifica con los comments alusivos a ellos. Hasta se han de reír. ¿Llamarlo pendejoNingún pendejo llega a Presidente, de eso estoy seguro; ni ninguna puta a Primera Dama. De ser así, habría millones de Presidentes y Primeras Damas en el país. Don’t be jealous!

A lo que quiero llegar es que el Gobierno no es totalmente responsable de lo que sucede en país, ¿cuántos son allá arriba? ¿Cuántos somos acá abajo? Mayoría. Si nosotros mismos cambiamos nuestra forma de pensar, de vivir, de actuar, de tratar a las personas con las que vivimos; si dejamos de copiar las tareas; si dejamos de faltar a clases para irnos de juerga; si dejamos de bullear a los que somos diferentes a lo «establecido» por la sociedad; si respetamos las ideas de cada persona, podríamos hacer un mejor país y la clave está en empezar por uno mismo.

Espero que haya sido de su agrado, mi intención no es insultar ni menospreciar, simplemente dejar en claro que cada quien tiene lo que se merece pues no puede exigir lo que no da.

Espero sus comments, ya sea por aquí o por Twitter. Y de verdad, me gustaría mucho que se animen a leer, por lo menos, un libro a la quincena. Al igual creo que hay mucho más de qué hablar sobre este tema. Por lo que quedo dispuesto a debate, cosa que me encanta.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.