9 diciembre, 2015

THE 22ND SEASON FINALE…

Llega diciembre; llega con sus luces, su frío, su aire que indica que ya están por llegar también las vacaciones, los falsos abrazos y las miles de depresiones que estas fechas suelen ocasionar. Para mí llega. Y así como llega el mes, a los nueve días de éste, llega mi cumpleaños.

Es bien sabido por los que me conocen que uno de mis mayores anhelos, sueños, deseos, como le quieran llamar, es tener alguien que esté a mi lado en las buenas y en las malas, ese hombre que pudiendo escoger una vida sin mí o conmigo, no lo piense y me elija, a pesar de mis miedos, de mis berrinches, de mis malos ratos, ya que también tengo mis buenos ratos, y estos son muy buenos y alegres.

Mis veintidós años me trajeron a ese hombre, o por lo menos eso creí. Fui feliz aunque al final se rompiera mi cuento de hadas y me trajera sufrimiento, dolor y depresión, pero, ¿no es eso lo que nos hace más fuertes? Este año crecí, un año más en edad pero como diez en experiencia, en saber lo que quiero, ya no ser ese niño que se conformaba con lo que le querían dar. Ahora soy un joven, casi –o ya- adulto que sabe lo que merece, lo que se ha ganado y que no se conformará con menos, así tarde lo que tenga que tardar, pero llegará.

Aprendí también a trabajar, a servir a otras personas como me han servido muchas veces, y aprendí más sobre la vida detrás del aparador, de lo que se muestra, de las apariencias. Eso es algo invaluable, el poder ponerse en los zapatos del otro te hace una persona comprensiva, humilde y razonable. También aprendí que los valores son uno de los mayores regalos que se nos da en casa, esto lo aprendí al dejar un trabajo en el que pude haber crecido mucho profesionalmente pero siendo una porquería como persona.

Al no ser católico ni creyente, no diré que Dios te manda recompensas, sino que es la vida la que te premia las acciones buenas que hayas hecho o si te va mal, ésta te dará un regalo de compensación y así fue, perdí mucho, tanto económico como emocional, pero lo recuperé con creces, y eso sí es algo para agradecer.

Igualmente aprendí a ser yo mismo, a andar sin pena con el hombre que quiera, de la mano, abrazados, sin importar el qué dirán, sentir el amor fluir, y siendo feliz. Que las personas que amas pueden dejar de ser amadas en un abrir y cerrar de ojos y te puedes enamorar de una más en un instante, al saber que esa persona significa mucho para ti.

El caminar con alguien a tu lado siempre será el mejor regalo de la vida, al menos para mí, pero también lo es mi soledad puesto que me he llegado a conocer mucho más que el año pasado y menos que lo que me voy a conocer este año que empieza.

Este año será otro año solo, pero ahora será por decisión propia. Porque este año lo querré sólo para mí, para mi crecimiento emocional, psicológico, físico y profesional. Y no queda más que agradecer a todas esas personas que estuvieron para mí en este lapso de fortalecimiento. A todas esas experiencias únicas e irrepetibles que siempre llevaré en mi corazón y memoria. Los amo. Y una disculpa a todos ustedes por tenerlos tan abandonados, espero poder tiempo de seguir escribiendo cotidianamente, mientras, me pueden leer cada jueves con mis Relatos de Alcoba en RegioGayCom. Gracias por permitirme entrar en sus vidas. Y gracias a esta vida por un año más, no la pienso decepcionar.

THE 23RD SEASON PREMIERES NOW!

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