Ciudad de México, 23 enero, 2018

¡Hola, no sé cómo te llames!

Es raro escribirle una carta a alguien cuyo nombre o rostro desconoces. Antes que todo, quiero ofrecerte una disculpa, quizás en algún momento de nuestras vidas nos hemos cruzado ya y no te vi por andar pensando fantasías o escuchando música con mi teléfono pero si estás leyendo esto es porque nos volvimos a encontrar. Tú y yo estábamos destinados a encontrarnos.

Quiero pedirte perdón también, te he sido infiel muchas veces: buscándote en los labios de otros, en los brazos de otros, en el sexo de otros. Queriéndote encontrar como quien su vida dependiese de ello, y sí, mi vida ha estado siempre atada a la tuya. Una desesperación tan grande me consume día a día, cada día sin saber tu nombre, o tu rostro, o la fecha de nuestro encuentro. Te busco, busco, busco y no te encuentro. No sabes cuánto me duele. He llegado a pensar que quizá mi búsqueda debe terminar por un momento para que también tú me puedas encontrar. Me quedaré quieto, no sé cuánto tiempo. Sabrás que no puedo estar sin moverme, ni encerrado. Soy libre, soy necio, perdón por esto también: te haré enojar mucho por mi terquedad y, muchas veces, imprudencias e impulsos, pero créeme que jamás lo haré con el afán de molestarte.

Mi niño, quiero que sepas que te amo, que te amo con todo lo que puedo dar y que si por un segundo te puedo conocer, besar y abrazar, daría mi vida para que siguieras con la tuya.

Perdóname también por no saber que no eras tú y darles mi mente a otros chicos, darle mi corazón a otros más y mi cuerpo a muchos otros más. Créeme que siempre pensaba que quizá en una de esas te encontraría. No soy un santo, quiero que lo sepas. Procuro hacer el bien lo más que se pueda pero tampoco me dejo, la vida y tu búsqueda me han hecho endurecer un poco pero aún así muchas veces soy inseguro y me da miedo el jamás encontrarte, ¿sabes algo más? Necesito un abrazo tuyo. Saber que estás conmigo, pase lo que pase. Con los otros he sido infiel porque algo en ellos no me llenaba pero eso sí te aseguro, una vez estando contigo, seré sólo y exclusivamente de ti.

Debes saber muchas cosas sobre mí: en primera, los sentimientos me dominan aún, no yo a ellos. Un día romperé a llorar, en mi mirada verás el pasado y el miedo pero sé que me vas a calmar. Cuando me enoje diré cosas que quizá no quieras escuchar pero que quizá sean verdad, y espero que eso nos haga mejorar. Cuando nos enojemos y discutamos quiero que me beses para callarme sólo así me callo. Cuando lo hagas, te besaré y, lo más seguro, diré alguna tontería que hará que te rías. No quiero que jamás nos estanquemos, siempre debemos ir hacia arriba, jamás conformarnos. Nuestras mentes son grandes, como tú y como yo. Estoy seguro que eres como yo, tenemos gustos parecidos: libros, café, vino. Espero con ansias el estar en la sala contigo, sentados en el suelo bebiendo vino y saboreando tus labios. Ver tus ojos tan hermosos, tocar tus manos, tu pecho, tus hombros, tu miembro. Soy Sagitario, soy fuego. Bendito fuego que hierve mi sangre y me pone muy caliente, haremos el amor donde sea, cuando sea. Mañana, tarde, noche. Serás mío y seré tuyo. Y, en caso de no estar cerca, te lo haré a través de las palabras, si son escritas son mejores.

Cómprate un buen par de zapatos cómodos, soy vagabundo, no soporto estar encerrado, nos la vamos a pasar caminando, viendo atardeceres, ¿sabes que me encantan? ¿Por qué? Porque el día termina y llega ella, mi otro amor: la luna. Ella ha sido mi compañía cada noche desde que supe que me hacías falta. Ha estado conmigo cuando más te he necesitado y me ha cobijado y dado luz cuando me nota triste. Ella me da una especie de poder, ¿sabes? Tenemos una gran conexión, de paz y energía.

Amor de mi vida, estamos cada día más cerca. Por fin conoceré tus ojos, veré mi reflejo en ellos y por fin veré cómo es que me veo feliz. Probablemente he sido feliz con otros antes pero no del todo, porque algo me decía que no eras tú, que no debía seguir en ese camino pero sí en el que me llevará hacia ti.

Mi cielo. Mi niño. Cariño. Te amo. Me amas. Por fin alguien me ama. Aparte de mis padres y hermana, claro está. Te enamorarás de mí por lo mismo que yo de ti: por tu cerebro. Tu mente, tus ideas, tus objetivos, tu forma de ver la vida. Porque quizás estés muy guapo pero un rostro envejece y desaparece, pero la mente es como un Gran Reserva, y sabes que soy adicto. Soy alérgico a los pendejos, te darás cuenta y sólo me mirarás y sonreirás cuando nos topemos con uno. Te daré mucha risa, soy muy ocurrente y eso me hará feliz porque ver tu cara sonriendo será lo más hermoso que veré en mis días.

Llegarás como las olas que llegan y borran lo escrito en la arena, te llevarás mis miedos, mis luchas, mis sombras, mis demonios. Arrasarás con ellos porque eres el hombre que siempre he querido y merecido. Tú y yo ya estuvimos juntos en otra vida y cuando estemos frente a frente nos vamos a reconocer. Tus labios reconocerán los míos y sabrán quién los ha adueñado. Me la pasaré besándote. ESDEQUE soy muy besucón. Ya me estoy sonrojando de imaginarme contigo, mi pequeño gran hombre sin rostro ni nombre. No tengo vergüenza de mi sexualidad y espero que tú tampoco y que nos tomemos de la mano como la pareja que seremos.

Mi cielo, viene una parte importante: contigo, y sólo contigo, estaré dispuesto a formar una familia. No está en mis planes tenerla con cualquiera, a veces me desesperan los niños, pero los ajenos o los que no son cercanos a mí. En sí, me gustan y claro que me gustarían. ¿Te imaginas? Lo hermoso que serían los viajes juntos, las noches de películas, de desvelos, pero estando juntos. Lo es, ¿cierto? Tú y yo seremos muy felices, vaya, ¡qué incluso un perro! Y eso que los detesto. Pero contigo quiero algo así. Me gusta imaginarte sin ponerte rostro. Sólo como un cuerpo de espaldas para que al llegar a ti en el momento de encontrarnos te voltees y me sorprendas -espero no de una mala manera-. Abrazarte y besarte. No sé si vaya a ser lo primero que haga, o me presente formalmente como el amor de tu vida. ¿Hablas español? ¿Inglés? ¿Francés o italiano? Espero que alemán no porque no me agrada. No importa la lengua siempre y cuando esté jugando con la mía.

Amor mío, vida mía, te amo desde ya, desde que supe que las mujeres no eran para mí, te amo desde que supe que mi otra mitad es un hombre y he ido por la vida siguiendo mi hilo rojo tratando de llegar a ti, y créeme que es y ha sido muy cansado pero si algo tengo es que no desisto. Te voy a encontrar y vamos a estar juntos. Te amo, te amo, te amo porque has nacido para mí y he nacido para ti. Si supieras el tiempo que llevo esperándote. Anhelándote. Te amo, mi niño. Te amo y eso debes saberlo. Aunque a veces me costará trabajo decirlo, sentirás el amor que te profeso tan descaradamente, no lo podré ocultar. Te daré la inmortalidad apenas te conozca. Escribiré sobre ti, viviremos lo mejor juntos, lo peor también pero a tu lado podré con todo y contra todo.

Voy a por ti y a por nosotros.

Tuyo, desde y por siempre,

Enrique.


Y a ti, mi querido amigo lector, te pido perdón por no escribir tan seguido. Hay mucho por contar y poco tiempo para escribirte. Lo haré pronto.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.