7 noviembre, 2014
Como no estaré muy disponible para escribir la próxima semana que es cuando cumplo un año con este blog, me adelanté a escribir el tema que tenía pensado para esa fecha. Espero tus comments como en cada post. Muchísimas gracias por este año.
Creo que al escribir siempre resulta un poco tedioso el comienzo pues no se sabe cómo atrapar al lector, cómo darle una continuidad, cómo hacer que se adentre en el mundo que estás creando en tu mente y que se vea de la misma manera.

Es difícil porque, al mostrar tu escrito, estás dejando que entren en ti, quieras o no, estás dando tu alma, tu vida, aunque muchas veces ésta esté disfrazada con otro nombre o metáforas que disimulan nuestro interior que nos esconden detrás de las letras, de las palabras que se van formando.
Escribimos lo que muchas veces no podemos decir, no podemos gritar, pero necesitamos sacar. Esto a su vez puede llegar a ser un tanto peligroso o benefactor ya que mediante ésta nos damos a conocer para bien o para mal, al plasmar nuestras ideas se sabe nuestra forma de pensar y actuar y, en lo personal, es algo que no me gusta. Me gusta ser impredecible, que no sepan para dónde voy, lo que voy a hacer, lo que voy a escoger, lo que voy a decir. Que mediante ésta se me conozca un poco o un mucho, que sepan lo que me gusta y lo que no. Un oxímoron.
En verdad me gusta que se sepa de mí, es algo que supongo todas las personas desean, ser conocidas, no tanto para ser popular pues para mí, lo popular es corriente, sin embargo, es padre no ser nadie. Si eres nadie no tienes voz, no tienes visión, eres solo un punto negro más en un panorama lleno de éstos, en cambio si alguien te conoce, por lo menos una persona, y mediante tus escritos la haces reflexionar es algo realmente sabroso, por así decirlo, tienes una voz, una visión y haces que los demás la compartan y te vuelves un punto de color entre los puntos negros, te hace único, ¿no?
Como escritor, o intento de este, es muy gratificante leer los comentarios que me hacen, que les gusta lo que hago, cómo lo hago, y lo que les hago sentir como lectores. Los sentimientos que saco en ellos mediante palabras, el abrirle los ojos a alguien que tenía el mismo problema que yo, y eso es lo que me gusta, el saber que puedo cambiar la vida de alguien en un modo gratificante. En un modo que no daña, sino que aporta.
Estoy por cumplir un año subiendo mi vida, reflexionando mis problemas, que a la vez son tus problemas, cosas cotidianas que nos pasan a diario. Me he adentrado en un mundo lleno de imaginación, de sufrimiento, de amor, de felicidad, he creado historias basadas en mis deseos y otras en mi realidad, he creado conciencia sobre algunas cosas, he creado personajes que son como tú y yo. Y eso es lo que quiero, crear. Crear y crear, toda la vida. Cuando escribo me siento libre, puedo volar, puedo ser yo mismo frente a un completo desconocido, o puedo mostrarle mi verdadero yo a un conocido. Con la lectura he aprendido cómo desarrollar una historia, gramática, ortografía, me he inspirado en estos y en la vida tal cual. Gracias a esto he conocido personas maravillosas, personas que también han aportado su vida a la mía.
Muchas veces me han dicho que soy muy caliente o sexual, y en parte sí, no lo niego, es algo natural y algo que me encanta. La verdad. Y la escritura es como el sexo casual, para empezar te ven por la apariencia, si les gustas, te toman; después te desnudas ante un desconocido y se adentra en tu piel, tus arrugas, tus líneas, si le aburres pues hasta donde acabe pero no hace por saber más, si le gustas, quiere más y más y más y te sigue buscando, jamás se sacia de ti. De lo que le ofreces, aportas. Hasta que se vuelve leal a ti, no quiere saber de nadie que no seas tú, está enamorado de ti. Y entonces haces el amor con esa persona, y es algo maravilloso. ¿Entendiste mi punto? Te entrego mi vida, mi historia, mi interior, a ti, alguien que puede que jamás vaya a conocer pero que sé que va a gustar de lo que hago y vas a querer más y me lo vas a pedir. Y vas a esperar que suba nuevas cosas y en verdad te lo agradezco.
La presión que tengo a veces de buscar temas para platicar hace que me bloquee, en cambio, cuando menos lo espero, llega la inspiración y me siento como pintor frente a su caballete dando pinceladas, creando, expresando. Cuando me emociono es como si estuviera dando esas pinceladas que puede que a unos les guste y otros a los que no. El arte es subjetiva. Aunque para ser honestos, hay muchas que sí son objetivas.
Estoy por hacer un viaje en el cual espero encontrarme más, saber más de mí, descubrir nuevas cosas, tener más experiencia, quiero regresar renovado y sin carga, quiero vivir más. Así que espero pronto relatar este viaje que haré, contándote todo lo que viví, descubrí y aprendí.
Muchísimas gracias por dejarme entrar en tu cabeza y en tu vida, espero que me lo permitas por muchos años más.

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