13 febrero, 2014
Como ya muchos saben, los Oscars son mis premios favoritos y esa noche es sagrada para mí, hago mis quinielas y siempre acierto en la mayoría de categorías, cosa que me pone orgulloso, al vivir en un país donde las películas nominadas no llegan a tiempo, uno tiene que buscar otras formas de satisfacer sus necesidades cinematográficas y no me puedo quedar sin ver cada nominada; esta tarde vi la película nominada al Oscar «Her», la cual no te contaré porque es un must muy ad hoc a la época en la que vivimos y tampoco soy un crítico de cine pero un hombre de mediana edad que está pasando por el proceso de separación con su esposa y busca el divorcio y después empieza una relación con Samantha, un sistema operativo con la capacidad de conversar como si fuera un humano pero pues es solo un software, y se enamora de ella.

OK, vivimos en una época donde las redes sociales, la tecnología, la globalización se ha vuelto tan presente en nuestras vidas que no imaginamos una vida sin estas cosas que incluso le damos más importancia a la plática de WhatsApp, Twitter, Facebook, o cualquier otro medio social donde interactuamos más con estas personas a través de una pantalla que con las personas con las que estamos cara a cara. En lo personal, siento que aún no estoy tan enviciado y puedo estar sin el móvil un largo rato y no preocuparme, luego se enojan conmigo porque piensan que no contestó pero la verdad no le presto más atención que la que se merece, es solo un aparato.
Al conversar con distintas personas de distintas partes del mundo, creamos conexiones sociales que hacen que nos sintamos cerca de ellas, aunque no sea así, como si estuvieran a nuestro lado, y los hacemos parte de nuestras vidas. Entre más conversamos, más sentimos conexión con estas personas, inclusive nos damos cuenta que hay personas con puntos de vista parecidos al de nosotros o que compartimos muchísimos gustos, haciendo que la conexión se haga más grande y empecemos a sentir algo por esa persona.
En mi caso, he tenido tres novios a distancia. El primero porque me sentía solo, el segundo también y el tercero, también. ¿Se dan cuenta? Es la soledad lo que nos orilla a conversar con personas de otros lugares y a sentirnos atraídos hacia ellos y de una forma en la que nuestras emociones están tan deseosas de salir y dar ese amor que poseemos que se lo damos a cualquier persona que nos habla bonito, pero llega ese momento en el que quieres más, que necesitas un abrazo, un beso, alguien que esté a tu lado, alguien con quien tener sexo o hacer el amor, y no está esa persona a tu lado, y te sientes aún más solo. Es tanto el sentimiento que llegamos a tener por una persona aunque sea una pantalla que, lo admito, ¡llegamos a llorar a por esa persona! Una persona a la que no conocemos, que en nuestra vida hemos visto y al parecer jamás vamos a ver. Con el primero sí lloré mucho, pero ya después con el segundo nada, me liberé de esa carga, ya empecé a disfrutar más mi soltería y con el tercero, que de hecho fue de hace días, no niego que llegué a tener sentimientos hacia él y él hacia mí, pero no fue suficiente. Y por unos malentendidos quedamos mal y es cuando pensé, ¿realmente vale la pena preocuparse por alguien a quien no conocer y sentir feo que ya no te hable? La respuesta fue: No. No me voy a estresar por algo que apenas se estaba dando y que no se pudo dar por equis cosa, así como tampoco negaré que todos somos humanos y siento los problemas de los demás, he creado amistades muy bonitas por medio de Twitter, la verdad es una herramienta muy padre si la sabes usar, de hecho el tema que tengo pensado para mañana (14.2.14) tratará sobre un caso en especial que nació por esta red.

Volviendo, llegas a ser y a hacer parte de la vida de, y a, alguien más, mejor dicho, de algo más, vives para una pantalla llena de letras que forman palabras bellas que te dan algo de lo que pides. Llegas a tener conversaciones más profundas, ¡le declaras tu amor a un móvil! Incluso, niégalo, llegamos al sexting (niégame que jamás has mandado una foto erótica, bueno, pornográfica, bueno, la verdad no sé por qué le llaman pornografía si es algo muy bonito), que la verdad, no hay herramienta erótica más poderosa y placentera que la imaginación, si tienes imaginación y te la vives horny como la persona que está escribiendo esto, ya la hiciste, todos te buscarán porque verán que si así como escribes juegas, obviamente hay que saber con quienes jugar textualmente y llegamos al orgasmo ¿whatsappero? Solo por un ratito de cachondeo y ganas de ver la virilidad de algunos chavos guapos, neta, no lo niegues, ¡no seas mustia! Jajaja.
Entonces, si tenemos sexo, amistad, cariño, amor, con un móvil, ¿ya no necesitamos de las personas de carne y hueso que están al rededor? ¿Somos seres socialmente virtuales que necesitan de un sonido en su móvil para sentirnos queridos? ¿O aún necesitamos de un abrazo cálido de alguien cercano que nos quiera de verdad? Si terminé estas relaciones, a distancia, fue por eso, porque aún soy de los que creen que los abrazos, los besos, las caricias, de forma física son más importantes que unos dibujitos que los representan. Soy de esos que piensan que tener novio es andar de la mano y detenerse drásticamente para besarlo de sorpresa, o de reír jugando, o de abrazarlo a cada rato y ser la persona más empalagosa que exista, ¿por qué quiero eso? Porque sé lo que merezco y merezco momentos como esos, momentos que me den felicidad y no angustias y estrés, eso es lo que quiero. No quiero enamorarme de alguien virtual sino de alguien real, que no te niego que sirve para conocerlos antes y quizá en el futuro conocerse y tratarse, tengo muchas «amistades» gracias a estas redes, chavos y chavos muy agradables a quienes sí quiero conocer en persona, quienes sí me gustaría tener en mi vida, muchos de ellos que me han brindado buenas palabras en ciertos momentos y cosas que jamás se olvidan, no mencionaré pero ustedes saben quiénes son y eso es suficiente, con quienes me he reído de verdad y que espero en el futuro hacerlo y no responder un simple «Jajajajajajajajajaajjajajajajajjjaaaaa» ¿QUÉ ES ESO?
Creo que encontraré a esta persona real, quizá no mañana, quizá no pasado pero sí la encontraré así como tampoco descarto que sea uno con los que charlo por estos medios. Todos tenemos un camino trazado, un destino, una historia, y solamente será lo que ya esté escrito, no hay drafts en la vida, lo que es, es. Punto. Y bueno, es todo por hoy, ando muy cansado porque retomé mi deporte favorito, natación y la neta, traigo los brazos y piernas súper embaradas. Espero que pasen una linda noche. Saludos, ya saben que espero sus comentarios.

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