30 marzo, 2014
«¿Qué rol eres?»
Es una pregunta a la que muchos estamos acostumbrados. Es el nuevo saludo, el nuevo «hola», incluso antes de preguntarte el nombre y tu estado de ánimo te preguntan el rol. ¿Qué más da el rol que se sea? Activo, Pasivo, Versátil. Todos somos iguales. Pero, ¿a qué se debe la importancia de esta pregunta? A que la sociedad, heteronormativa, impone ciertos reglamentos para una total aceptación y me enfocaré en México al ser el país en el que vivo, un país machista, donde los más «bragados» (machos sin raciocinio y poderosos) son los que más «viejas» tengan, porque incluso el valor de la mujer sigue siendo como mero objeto sexual, un hoyo donde desahogarse y lo demás no importa, el que manda es el hombre y así debe ser por siempre, el hombre tiene que llevar dinero, comida, proveer la casa y la mujer, abnegada, debe estar en casa, haciendo cosas «propias» de ella, la cocina, cuidar a los hijos, tejer, manualidades, etc. Los hombres poderosos son los aceptados, los que relucen, y actualmente muchos de los poderosos son homosexuales, en su mayoría reprimidos porque de no serlo, perderían (?) su status y la aceptación de la sociedad hipócrita y es ahí donde el hombre decide ocultar su rol sexual.

Activos, los que dan. Pasivos, los que reciben. Versátiles, los que dan y reciben. ¿Se es más hombre por ser activo o menos por ser pasivo? ¿Un pasivo es pasivo porque en su interior quiere ser mujer? Esto me lo dijeron, que soy una mujer en el cuerpo de hombre, y me lo dijo un medicucho sin siquiera revelar mi rol. Como lo dije, al vivir en una sociedad machista pues ya si el hombre es activo, no se ve «tan mal» como el «puto» al que le gusta que le den, y hasta dicen «es mayate» y es neta, lo he oído, así es como se refieren ciertas personas.
Estas etiquetas, que nosotros mismos solemos ponernos, parece que separan a unos hombres de otros, siendo que ambos grupos son hombres que sienten atracción y afecto hacia otros hombres, lo único que cambia es el gusto en la relación sexual. Imagina que vas a un restaurante y después de una buena comida, cena, pides tu postre, imagina tu postre favorito, siente el sabor, marídalo con un buen vino, olfatea su aroma, libera sus sensaciones en tu boca, juega con tu paladar, saboréalo e ingesta. ¿Qué te dejó? ¿A dónde te llevó? Al placer, y el placer es para todos los géneros y todos merecemos sentirlo.
Se ha usado el término «¡Pasivaaaaaaa!» como una ofensa, incluso entre nosotros mismos, ¿por qué? Porque muchas personas creen que al ser pasivo se es menos hombre, aunque claro que muchos que se autonombran pasivos le dan vuelo a la hilacha y se visten con escarcha y hasta ellos mismos se denigran, cosa que tiene otro término pero no me meteré en ello. Pero tipo, soy hombre y me gustan los hombres, el físico de un hombre, que represente ser hombre, sea cual sea su posición en la cama, si me gustaran las mujeres, no estaría con un chavo que se sienta mujer, estaría con una mujer, obviamente. Y entonces, al ser pasivo se tiene este «estigma» de ser menos hombre, menos fuerte, más delicado, más bonito, más afeminado y por razones sociales y machistas, la mujer vale poco y si eres «putito» pues obviamente eres una basura, he de ahí que muchas personas se avergüencen de sus gustos en el acto sexual.
El activo, al contrario, se siente orgulloso de ser el macho dominante de la cama, el que da el placer y la la la, el que protege y cuida a su ¿hembra? HELLO?!! Somos hombres, HOMBRES, varones, masculinos, sea cual sea nuestra preferencia, nacimos con pene y testículos y nos gusta lo mismo, y no es malo, pero al ser más «masculinos» tienen mayor aceptación y muchas veces su orientación pasa desapercibida por sus compañeros de trabajo o escolares, incluso por su familia. Aunque muchas veces olvidan que siempre el control y quien manda en la cama es el pasivo, ya que este decide el ritmo con el que quiere ser penetrado para evitar lesiones.
En cambio, a mi parecer, los ganones somos los versátiles, quienes no nos limitamos a un solo método para sentir el placer, sino que disfrutamos de ambas experiencias, el dar y el recibir de la persona con la que estás, el conectarte de todas las maneras posibles con esa persona con la que compartes tu momento, es algo que desde mi punto de vista resulta más conectivo con tu pareja, ya sea sentimental o solo sexual ya que se evita la monotonía del sexo y se descubren cosas nuevas lo que hace que tu pareja disfrute más los momentos contigo y ambos sigan disfrutando del placer y las sensaciones que ambos «roles» ofrecen.
Creo que el día en que un homosexual se acepte tal y como es, sin importarle el qué dirán, disfrutará más su sexualidad y no le importará tener un «rol» en específico para ejercer su libertad sexual y olvidarse de los estigmas, ya que para qué se pide respeto, tolerancia, igualdad, aceptación si no lo tienen para consigo mismos. ¿A mí qué lo que los demás opinen de mí? Es mi cuerpo y no les estoy pidiendo prestado algo para usarlo, es lo que yo siento, lo que yo disfruto, y si a mí me va, los demás salen sobrando. Todo se basa en, como dije, auto aceptación y de una vez eliminar las etiquetas que se tienen y que muchas veces nos pusimos, nos ponen o nos seguimos poniendo. Al final, la vida es una y es tuya, y solo tú eres quien va experimentar y a conocer.
Excelente inicio de semana y casi mes, siempre cuídate, protégete, y a tu pareja también. Si ya tienes a alguien de base, respétalo; si no, respétate. Saludos y espero sus comments, ya sea por aquí o por Twitter.

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