9 diciembre, 2013
¡Hola!
Estoy cumpliendo veintiún años de vida, ¿quién me invita a Las Vegas? Ya soy oficialmente ciudadano del mundo por lo que tendré más responsabilidades y cosas de ese estilo, pero de hecho, apenas estoy empezando, ¡pronto tendré que trabajar y dejar de ser el niño de la casa! Eso da miedo.

El día comenzó muy bien, a las doce de la noche me felicitaron mis papás y mi hermana me puso «Happy Birthday Mr. President» pero en versión de Lana del Rey que como bien saben, la amo. Las primeras felicitaciones por Facebook, Twitter y demás y ya luego me dormí. Me desperté muy contento, por fin un año más de vida, gracias a Dios aprendí mucho en mis «Fabulosos Veinte» viví mucho, y como nadie, ¡VIVÍ! Y en lo personal, espero vivir mucho más en esta edad.
En la escuela ni quien me felicitara pero equis porque ni me caen bien todos, y quienes sí lo hicieron son quienes sí me caen bien, aparte no me gusta alardear de cuando cumplo años porque ODIO «Las Mañanitas», seguí recibiendo felicitaciones por las redes sociales, aunque en lo personal considero más sinceras las de Twitter que las de Facebook donde la mayoría son una bola de hipócritas, recibí llamadas de mis familiares, y muchas más personas me felicitaron, incluso en la calle, conocidos que tenía tiempo sin ver.
Y en la noche, salí a caminar con mi mejor amigo, con ese ser que amo tanto, con quien puedo ser yo mismo, con quien no tengo que ocultar nada y no me oculta nada y nos fuimos a comer unos tacos, que tenía el antojo desde hace meses y por fin, luego fuimos por un helado italiano, el mío fue de dulce de leche y frutas del bosque, el de él de zarzamora, nada que ver el menú pero teníamos ganas y no nos quedamos con ellas.
Caminamos por Los Lagos (un bello paseo con las luces de los faroles reflejados en el agua) platicamos de nuestras vidas y entonces recordé, ¿cuántos planes tenemos y cuántos jamás cumpliremos?
Muchas veces planeamos toda una vida, ya sea con alguien o solos y no logramos ni la mitad de lo que planteamos, ¿para qué ir más lejos que con los propósitos que hacemos cada año ahogándonos con las uvas? ¡No los cumplimos! Son veintiún años, a unos les pueden parecer pocos pero no han sido fáciles, todo en la vida es sobre aprender, he aprendido muchas cosas y me he hecho más fuerte, por no decir frío, seco, he aprendido a no dar todo el amor porque no es bien recibido, a identificar una buena amistad de otra interesada, y a no hacer planes porque nunca se cumplen.
Luego dicen que soy muy atrabancado y revoltoso porque siempre hago lo que quiero cuando se me antoja, o si no quiero no lo hago pero no doy gusto, con este amigo, cuando salimos, jamás planeamos lo que haremos, dejamos que la vida nos lleve, ¿por qué? Porque sabemos que no estaremos siempre y no podemos postergar las cosas, simplemente vivimos, como locos, libres, las personas nos ven, pero nosotros las mandamos a la chingada, no nos dejamos, y seguimos riendo, felices y viviendo, y si algo me encantó de mi cumpleaños es eso, pasar dos maravillosas horas con él. Porque nos ensañamos cosas y esas son las verdaderas amistades, y las que no te juzgan, simplemente te dicen la verdad y nosotros nos las decimos, te adoro, Alfredo.
Retomando lo de los planes, ¿cuántas veces no hemos quedado de vernos con alguien y a la mera hora nadie puede? La vida tiene un camino establecido para ti, no es lo que quieras sino lo que te toca hacer, tienes un papel en esta vida que se conecta con la vida de otra persona y esta a su vez con la de otra y la de esta otra quizá con la tuya, TODOS estamos conectados. Y creo que ya me perdí un poco pero quizá si me sigues la corriente le entiendas.
Pero el chiste es que este año, quiero vivir, sentir, comer, rezar, amar y todos los verbos que me enseñen a disfrutar cada día como si fuera el último, pero no por eso dejaré de tener metas, objetivos, visiones, sueños, OBVIO debo tenerlos, no podemos dejar todo en manos de Dios, de la Madre Naturaleza, del tiempo, o de otra persona, tú eres la única persona con la cuentas y punto, se acabo. No permitas que seas un obstáculo en tu crecimiento como ser humano, ten sueños, visualízate y trabaja para conseguir lo que anhelas, no te conformes ni te vuelvas mediocre.
En fin, tuve un cumpleaños muy padre, y la celebración sigue, porque no sólo es un día, es toda la vida. Si me quieres hacer un regalo sólo VIVE TU VIDA, con eso estoy satisfecho. Gracias.
P.D. Por si te preguntas si tuve celebración, la tuve ayer domingo en familia. Muy rico todo. 🙂


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