7 mayo, 2014

Esta mañana desperté y como hacía mucho frío decidí poner una película antigua y la ganadora fue  «The Wizard of Oz» (1939). Debo aclarar que hice trampa y ganó porque ahorita estoy totally into The Wicked Witch of the West.

No me quiero enfocar tanto en cómo Dorothy llega a Oz  y encuentra a sus amigos -el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León Cobarde-, sino en el Mago.

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Estos cuatro personajes y Toto, el perro de Dorothy, van en el Camino Amarillo hasta la Ciudad Esmeralda en busca del Mago porque creen que puede conceder lo que le pidan. Dorothy quiere regresar a Kansas; el Espantapájaros quiere un cerebro para poder pensar; el Hombre de Hojalata quiere un corazón porque se siente vacío; el León Cobarde quiere ya no ser cobarde y tener valentía y coraje para poder ser el rey de la selva. Al llegar a la Ciudad Esmeralda son recibidos por los habitantes y el Mago les concede una audiencia; al ver al Mago, quien es una cabeza flotante con una voz estruendosa, se sorprenden pero luego se dan cuenta que no es más que un hombre detrás de una cortina, una farsa. Todas sus ilusiones se rompen pues ven que no es más que un farsante, también de Kansas, haciéndose pasar por alguien poderoso. Pero es astuto y les da lo que quiere, ¿cómo? Con sentido común.

Primero, el Espantapájaros quería cerebro; le dice que su mundo, todas las personas tienen cerebro, lo que las diferencia a unas de otras es el pensamiento pues de nada sirve tenerlo si no lo van a usar y le da un Diploma, debido a que aprobó el «curso» para poder liderar y pensar. Check!

Segundo, el Hombre de Hojalata quería un corazón; le dice que el único corazón que podría servir es aquél que inventen irrompible pero aún así el Hombre lo quiere y se lo da, le da un reloj en forma de corazón que hace tic-tac y que el verdadero significado no está en cuánto ames, sino en cuántos te amen, pues es lo bueno que eres. Check!

Tercero, el León Cobarde quiere valor; le da una medalla al coraje, a la valentía y ya con esto el León se siente bien y con confianza. Check!

Pero falta Dorothy que quiere regresar a casa, y le dice que él la lleva en globo y cuando están por irse el globo se va solo con el Mago, dejando a Dorothy en la Ciudad Esmeralda.

No les contaré el final para que vean la película si es que no la han visto, pero se preguntarán «¿Y todo este resumen para qué? Sencillo. Para demostrar que los seres humanos tenemos una creencia en alguien que posiblemente no existe y creemos que puede solucionar todo. Creemos en todo lo que se nos ha dicho, menos en lo más importante, nosotros mismos.

Muchas veces hemos sido -o somos- lo que nos han dicho. Tontos, pendejos, inútiles, invisibles, o demás adjetivos que hacen que nuestra autoestima baje, lo que hace que nos sintamos mal con quiénes y cómo somos, y conlleva a buscar role models y no ser nosotros mismos.

Como el León que se creía cobarde y alguien le tuvo que decir que no lo era; o el Espantapájaros sin su cerebro y lo tuvieron que reconocer o el Hombre de Hojalata sin corazón; ninguno creía en sí mismo.

Pondré un ejemplo de una persona cercana a mí que presentó su examen de ingreso a la universidad, se la pasó orando para que Dios le ayudase a pasar el examen y aunque se la pasó estudiando también, seguía sin estar segura de sus conocimientos. ¿Cuál es el chiste de creer en alguien más? ¿Echarle la culpa si algo sale mal? «Dios así lo quiso»
, es la respuesta más popular. Pero, ¿por qué no tener la seguridad y fe en nosotros mismos? ¿Qué hay de malo en creer que podemos lograr algo sin ayuda divina? Si por «Dios» fuera, no estaría escribiendo esto. Quizá estaría no sé dónde, sin creer en mí, intentando ser alguien más mientras lo alabo, buscando la aprobación de mi madre o qué sé yo. Pero no, creí en mí, creo en mí, creo que soy bueno escribiendo, creo que puedo cambiar algunas cosas por este medio, creo que puedo lograr cosas mediante la escritura, así como también creo que llegaré a ser un escritor profesional, creo que seré capaz de formar una familia, simplemente creo… en mí.

No ataco algún credo si digo esto pero no estaría mal rezarle a uno mismo para sí mismo. Creer que se puede. Creer que se es. Últimamente he cambiado mucho mi forma de pensar, era un niño inseguro y a veces siento que es por la sobreprotección que me dieron mis papás y no estaba seguro de lo que hacía, siempre buscaba su aprobación hasta que un día empece a creer en mí y desde ese día me siento mejor y he logrado muchas cosas, quizá con -o sin- la ayuda de un Ser Divino, pero las he creado.

Y así tú, debes creer en lo que piensas y respetar tu propia ideología no quieras cambiar tu forma de pensar solo por convivir, atrévete a ser tú mismo. Sueña despierto, analiza, razona, visualiza, esfuérzate y así conseguirás lo que tanto anhelas, don’t you think so? 😉

No vivas creyendo en el hombre detrás de la cortina.

Espero les haya gustado y empiecen a creer en sí mismos. Les mando un abrazo y espero sus comments. Saludos.

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