22 junio, 2014
«The best things in this life are free.» Esta frase es totalmente cierta. ¿Cuántos de nosotros hemos gastado en ver un atardecer? ¿En caminar bajo la lluvia? ¿En oler la tierra mojada? Ninguno, ¿verdad? No me imagino pagando por hacerlo, ¿tú sí?
Entre menos nos preocupes por asuntos de dinero y cosas materiales, más vamos a disfrutar de la vida tal cual. Viviremos como fue planeado, por Dios, por la vida misma, por el destino, por quien se te ocurra.
Muchos de nosotros hemos estado preocupados por temas vanos como moda, carros, relojes, deportes, farándula, etcétera; cosas que no tienen valor espiritual o humano. Dime, ¿es importante cómo estés vestido y qué reloj te diga la hora del espectáculo natural que estás viendo al ocultarse el sol? ¿O cuánto dinero ganas al año para poder mojarte bajo la lluvia y darle un delicioso y placentero beso a la persona que amas y sentirte vivo en ese precioso momento? La respuesta es un obeso NO.
No importa lo que tengas para disfrutar los placeres que la vida misma nos ofrece, simplemente las ganas de sentirte vivo, valioso para este mundo y darte cuenta que, aunque solo eres una persona entre siete mil millones, vales muchísimo y estás, estás en un mundo que quizá no parece justo, o bueno, o equitativo y no, no lo es ¿por qué? Porque le damos más valor a lo monetario, a lo material, entre más tienes más eres, y nos hemos olvidado de valorar el corazón de una persona, de sentir su mirada, sonreir con su sonrisa, hemos perdido el contacto humano para estar en contacto con los “amigos” de otros lugares. Hemos dejado de ver atardeceres, de detenernos un momento, respirar profundamente y sentirnos en paz, para empezar, con nosotros mismos y que esto conlleve a sentirnos en paz con el mundo y con quienes nos rodean, ¿alguna vez has sentido eso? Es hermoso, ¿no? El sentirte ligero, sin preocupaciones, el dejar de preocuparte para empezar a ocuparte pero ya relajado, habiendo reflexionado todos los puntos que tu problema conlleve, ¿no lo crees? Una mente relajada piensa mejor que una cansada y estresada. Hace pocos días leí un relato sobre el tiempo, que éste pasa rápido cuando estamos todos atareados e, incluso, esperando que llegue el fin de semana cuando apenas la estamos iniciando y tiene razón el autor, pedimos que el tiempo se pase rápido y no nos damos un tiempo para nosotros y cuando nos ocurre alguna desgracia o estamos tristes, deprimidos y nos sentimos solos, éste se pasa muy lento y es el momento que la vida nos otorga para reflexionar.
Creo que me desvié un poco del tema pero sí se entiende, ¿no?
Tampoco necesitas algo para disfrutar de una buena compañía, una buena compañía no va a valorarte por lo que tengas sino por tus pensamientos, tu forma de ver el mundo, de explicarlo, de sentirlo, y esos momentos son gratis y, muy, muy hermosos. Si no lo valora está demostrado que no es buena compañía y lo recomendable es que te alejes de ella y ¡la bloquees de tu vida! Cero malas vibras debes tener en tu circunferencia social y espirutal, debes ser una persona libre de preocupaciones.
Decidí escribir esto debido a que estoy en lugar donde, aunque no hay lugares a los que estoy acostumbrado, se siente la magia, la vida, la espiritualidad; donde te olvidas de tus problemas desde el primer momento que entras y ves su atractivo natural, una laguna con muchas islas dentro, así súper hermosa y si tienes tiempo de venir te lo recomiendo, se llama Catemaco y son estos momentos los que te hacen querer vivir por siempre o simplemente sentirte listo para morir debido a la hermosura y tranquilidad que se se siente.

También lo escribí sin respetar tanto mi promedio de dos mil palabras por post pero creo que sí se entendió lo principal, las mejores cosas en la vida, son gratis, y son hermosas. Disfruta la vida y olvídate de tus problemas por un rato y el rato que resta, ocúpate. Al final, lo único que te vas a llevar -si es que se lleva algo- son los recuerdos.



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