16 noviembre, 2013

Querido lector,

Hace unos meses estaba viendo la segunda temporada de «Sex and the City», en el final de temporada: *SPOILERS* Carrie va a comer con Big, pensando que platicarían sobre retomar su relación, al sentarse para comer, éste le dice que se va a casar. Carrie, como siempre, recurre a sus amigas y les cuenta lo ocurrido a lo que Miranda le dice que Big es Hubbell (en ese entonces no sabía el significado) y luego Charlotte reacciona y le hace segunda hasta que Carrie se acuerda y nombran la película «The Way We Were» en la que Barbra Streisand y Robert Redford forman una pareja la cual primero se casa, luego se divorcian y él se vuelve a casar, pero bueno, Samantha no reconoce la película (ni yo) y le explican la trama de la película y añaden la siguiente frase «Your girl is lovely, Hubbell» la cual le dice Streisand a Redford cuando lo topa en la calle con su nueva esposa. Al salir Carrie del café, y caminando por las calles de Nueva York, se encuentra a Big, igual recién casado, y él se dirige hacia Carrie y ésta le pregunta que porqué no fue ella la elegida, con quien se hubiera casado, y éste no sabe qué responderle, sólo le dijo que se volvió más difícil (su relación). Lo que da a entender es que Carrie es una mujer compleja, no tan simple como con la que se casó, y obviamente al ser más difícil, habría más discusiones ya que el hombre siempre quiere ganar. Carrie le acaricia el rostro y le repite la frase de Streisand, él le dice que no lo entiende y le responde que nunca lo ha hecho. *FIN DE LOS SPOILERS*

Lo que trato de decir es que muchas veces, al terminar una relación, o al no ser elegidos para iniciar una, nos hacemos esta pregunta «¿Por qué no yo?» Y nos echamos un montón de flores: «soy inteligente, guapo, tengo buen gusto, lindos sentimientos», «soy muy cariñoso, lo quiero mucho», «sé que conmigo estaría mejor», «no sé qué le vio», «¿qué tiene él que yo no?» y el chiste es que siempre seremos los mejores de la historia, los buenos, los protagonistas sufridos, pero, ¿te has preguntado si quizá los sufridos son ellos?

No me ha tocado estar de ese lado, por lo que no puedo opinar mucho en relación a lo que ellos sienten, pero lo que sí sé es que son descarados y no advierten que volverán a ser felices, o quizá no lo sean, simplemente se les hace fácil estar con alguien simple, una persona sin gracia (que lo peor de todo es que la mayoría de las veces son agradables y no se pueden odiar por completo, ¡cómo me trauma eso!), así todo sin chiste, chipujo, que no tiene tema de conversación, que con una persona compleja, una persona que sepa de todo un poco, o mucho, para poder tener largas pláticas, discutir puntos importantes de varios temas, intercambiar ideas, que tenga metas claras, objetivos, con visión, con misión, que no sea conformista, una persona incluso bien parecida, con clase, una persona igual. ¿Será que lo que quieren es ser los que resalten en la relación?

Lamentablemente, lo admito, soy un poco inseguro y quizá un poco paranoico, y al ser inseguro, esa persona no se siente a gusto porque sabe que eres dependiente, y en algunas ocasiones, hartante, no me lo han dicho, pero la paranoia hace que sienta eso, o que se va a ir, o que se está burlando, pero todo es el miedo a perder (a perder algo imaginario que aún no sabemos si vamos a tener) lo que más queremos.

Una persona con seguridad se atreve a más cosas, a preguntar sin miedo y sabiendo que la respuesta que obtenga será favorable, con una sonrisa todo lo pueden, pero no todos somos iguales, quien lo haya dicho estuvo muy equivocado.

Somos diferentes unos de otros, en todo el mundo, y al empezar una relación (desde la amistad) tenemos que ser nosotros mismos, muchas veces estamos de acuerdo en lo que nos dice sólo intentar caer bien, ¡PERO NO! esto está mal, estamos siendo marionetas de nuestro miedo a caer mal, a no ser lo suficientemente bueno para esa persona, pero qué creen, he aprendido a no hacerlo, no podemos ser de la manera que éramos porque entre más intentemos caer bien, menos lo lograremos.

Tenemos que ser nosotros mismos, que si a esa persona le gusta el agua de horchata y a nosotros la de jamaica (ésta es siempre mi eterna batalla con los demás porque prefiero la de jamaica y odio la de horchata) tenemos que defender nuestro punto de vista y sabor preferido, ¿por qué? Porque así somos, porque eso nos gusta, porque tenemos una personalidad, y esa personalidad nos ayudará a crecer, a ser mejores personas y sobre todo, a saber quiénes son quienes nos aceptan tal y como somos, sin aparentar, sin miedos, porque cuando el miedo entra, todo se derrumba. Si esa persona que queremos nos merece, sabrá cuál es nuestra forma de ser, lo que nos gusta y lo que no, lo respetará y no se irá, luchará por nosotros y se enamorará de nosotros no por darle gusto, sino por ser de la manera en que somos.

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